Escribe Álvaro Peña Suárez

La introducción de la vagoneta Volkswagen T-Cross en el mercado boliviano ha generado un considerable interés entre los conductores del país. En esta ocasión, nos adentramos en una reseña breve de la variante de entrada de gama, conocida como Trendline equipada con una caja de cambios manual.


Diseño exterior y estética

La T-Cross exhibe un diseño exterior que combina elegancia y funcionalidad. A pesar de tratarse de la versión básica, su frontal presenta el distintivo estilo Volkswagen, con faros halógenos y líneas simples. Personalmente a mí me agrada mucho la T-Cross.

Las llantas de 16 pulgadas, aunque no tan llamativas como en otras versiones, ofrecen un equilibrio óptimo entre estilo y comodidad, especialmente en las calles bolivianas, que suelen ser accidentadas.

Largo4.199 mm
Ancho1.760 mm
Alto1.568
Distancia entre ejes2.651

Equipamiento interior y tecnología

El interior de la T-Cross se destaca por un interesante equipamiento, incluso en la variante de entrada de gama. La pantalla táctil de gran tamaño facilita la conectividad con dispositivos móviles a través de Android Auto y Apple CarPlay. Sin embargo, la falta de controles físicos para el volumen podría representar una distracción para quien conduce.


Haz click en la imagen para agendar una asesoría de MOTORES BOLIVIANOS


El tablero digital, aunque nítido y fácilmente legible, podría resultar abrumador para algunos debido a la densidad de la información presentada.

La posición de manejo es excelente. Su volante regula tanto en altura como en profundidad; todo está a la mano y el puesto de conducción es de lo mejor en su segmento.

La calidad de materiales es un punto no muy convincente. El encastre es bueno, pero los plásticos aparentan ser baratos y hay modelos similares que ofrecen mejor nivel de terminación sin importar que sea la versión básica.

Su equipamiento es muy bueno para ser una versión básica. Tiene volante multifunción, cámara de retroceso, tablero digital, sensor de luz


Espacio interior y versatilidad

La T-Cross ofrece un buen espacio para la segunda fila de asientos, para la cabeza no tanto pero en general una persona de tamaño promedio se siente muy cómoda.

Los numerosos compartimentos para objetos, como los portabotellas en las puertas y el espacio para dispositivos en el centro, la vuelven una vagoneta práctica familiar. El maletero por su parte queda escaso frente a otros modelos como la Nissan Kicks o la Suzuki S-Cross. Una forma de ganar espacio es abatiendo los asientos en proporción 60/40.


Técnica

La T-Cross cuenta con un motor de 4 cilindros en línea y 16 válvulas. Tiene inyección multipunto.

Potencia: 110 caballos de fuerza

Torque: 160 Newtons/metro

La suspensión delantera es del tipo McPherson independiente, mientras que atrás tiene una barra torsional.

Frenos delanteros de disco y atrás tambores autorregulables.


Comportamiento dinámico

El manejo de la VW T-Cross fue mejor de lo que realmente esperábamos. A pesar de no contar con una potencia sobresaliente, el motor responde de manera competente en situaciones típicas de conducción, como giros en esquinas y maniobras en tráfico denso.

La transmisión de cinco velocidades demuestra eficacia, aunque la adición de una sexta marcha podría mejorar la versatilidad en viajes más largos. En subidas no tiene ningún inconveniente al arrancar, al menos esta versión manual.

Uno de los puntos fuertes de la T-Cross es su comportamiento dinámico en carretera. Gracias a un chasis con una muy buena puesta a punto y una suspensión ajustada, el vehículo ofrece una experiencia de conducción estable y confortable, tanto en curvas como en baches.

En cuanto a seguridad, la presencia de seis bolsas de aire, control de estabilidad y asistencia de frenado proporcionan una tranquilidad adicional a los ocupantes, incluso en situaciones de emergencia. Sin embargo, su versión tope de gama no ofrece asistencias a la conducción «ADAS».


Conclusión

En conclusión, la Volkswagen T-Cross en su variante Trendline con caja manual ofrece una combinación equilibrada de desempeño, confort y seguridad que la posiciona como una opción atractiva en el competitivo mercado de las vagonetas subcompactas en Bolivia. Aunque presenta ciertos aspectos mejorables, su buen rendimiento y amplio equipamiento la convierten en una elección a considerar para aquellos que buscan una vagoneta pequeña.

Queda pendiente la prueba de la versión con caja automática.

PUNTOS A FAVOR

  • Respuesta del motor correcta (con la caja manual)
  • Confort de marcha
  • Facilidad del manejo
  • Comportamiento dinámico
  • Espacio interior
  • Sistema multimedia
  • Frenos

PUNTOS MEJORABLES

  • Maletero pequeño
  • Calidad de los plásticos
ModeloVolkswagen T-Cross Trendline MT
Motor1.6 litros (1.597 c.c.), 4 cilindros en línea, inyección multipunto
Potencia110 caballos de fuerza
Torque160 Newtons/metro
TransmisiónManual de 5 velocidades
SuspensiónIndependiente McPherson (adelante)/Barra torsional (atrás)
FrenosDiscos ventilados (adelante)/Tambores autoregulables (atrás)
CombustibleGasolina
ConcesionariaHANSA Ltda.

(Gracias a nuestros amigos NV. y JP. por prestarnos su vehículo particular para hacer la reseña)

Faros antiniebla de serie, bien ahí.

Llantas de 16 pulgadas. Medida correcta sin unirse a la moda ilógica de llantas más grandes pero menos confort.

Lindo diseño general, lástima la barra central no se ilumina.

Muy buena pantalla, aunque se extrañan los botones físicos

Excelente volante, buen tacto, regulable en altura y profundidad, además con botones físicos

Indudablemente prefiero el tablero analógico del VW Gol.

Tuvimos compañía en el test drive.